Interés Personal y Bien Común

79. Post del lunes - 08.02.16 - Interés Personal y Bien Común

«Las contradicciones de nuestro modelo de desarrollo humano generan múltiples bloqueos, de los que el más determinante es el metabólico: la incompatibilidad radical de nuestro estilo de vida con el ritmo de reproducción de los recursos que proporcionan la Tierra y el Sol.» (Carlos Álvarez Pereira. Cambio de rumbo… o colapso. Revista Alternativas Económicas – Octubre 2015).

En algún lugar y en algún momento(1), se inició una pugna de larguísimo recorrido en donde la idea de «bien común», esencial para el primer desarrollo humano, se vio desafiada por parte de lo que podemos definir como «interés propio, personal». Nuestro momento histórico puede ser contemplado como la eclosión de ese combate. El resultado final es que la acción individual no solo vence, sino que es aclamada como el único motor posible de la propia historia, al tiempo que, literalmente, se sacraliza su expresión material: la propiedad.

Nuestro estilo de vida define el interés propio como la primera motivación a la que debe responder nuestra acción, para solo después, y de una manera más o menos residual, orientarnos al bien común. La Tierra es un bien común, el mayor que tenemos, y por tanto no le está sucediendo más que lo mismo que a cualquier otra cosa que es considerada así. Su división primero y después su explotación sin límites.

Lo individual se ha radicalizado tanto que alcanza el paroxismo y llega a determinar que ya no necesita que nada sea común, que siempre tendrá el dinero necesario para comprar lo que necesite, ya sea comida, educación, salud, transporte, ocio, seguridad… y ¿Por qué no? Hasta el propio amor.

Pero no debemos confundir la crítica al ejercicio polarizado de lo individual con la condena de su existencia, porque sí es cierto que la libertad individual es el motor de nuestro tiempo pero como si de un termómetro se tratará, esa libertad debe reducir unos cuantos grados porque en su alta expresión actual, su calor quema cuanto toca. La libre acción individual es la base de nuestro futuro pero debe abandonar su hacer radical, y esos mismos grados que debe perder, son los que deben ser ganados por el bien común.

Nuestro actual estilo de vida insiste en hablarnos de «interés personal o bien común», de forma que esa «o» actúa como conjunción disyuntiva que nos obliga a la elección. Es tiempo de cambiar esa conjunción por otra cuya función copulativa sirve para unir, es tiempo de proclamar que nuestro tiempo es un tiempo de «interés personal y bien común» y para que sea así nada puede abrasar y tampoco nada puede quedar congelado.

Marià Moreno

(1) Quizás fue en Sumeria, sus documentos ya reflejan en ella la existencia de propiedad privada de la tierra.

79. Post del lunes – 08.02.16 – Interés Personal y Bien Común

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