La construcción espiritual (5) – Facilidad

La construcción espiritual contiene un propósito que dinamiza su emprendimiento. Conlleva trabajo en una cantidad incluso elevada. Por tanto, la presencia de la facilidad en la construcción, no puede implicar ni ausencia de esfuerzo ni que la tarea sea escasa o menor, y por lo mismo tampoco que resulte sencilla en su realización.

La facilidad en la construcción espiritual se refiere a que quien la protagoniza siente, en todo momento, que posee lo que le es necesario y que puede renovarlo de manera indefinida. La facilidad implica la sostenibilidad de la tarea dado que su ejecución no erosiona ni menoscaba lo que pone en juego.

La construcción es siempre abundante. Lo que le es esencial o bien permanece en ella siempre o puede ser renovado sin mayor contratiempo. Con la facilidad, el discernimiento está aportando la verificación de que el tránsito es posible, que el esfuerzo resulta operable. Por su parte, el Espíritu confiere “sentido” a la acción.

La construcción espiritual toma de la facilidad la generación del camino, de la ruta a transitar, que resulta posible desde una tarea tan dotada de sentido como exenta de erosión.

Un camino posible, ajeno al desgaste destructor, y con sentido aporta la Facilidad que se materializa en un hacer (Perseverancia), que es libre tras desligar el vínculo temporal de causas y efectos (Paciencia), sereno desde la certidumbre de la llegada del propósito (Espera), y humilde ya que esa es la condición de quién es más aprendiz que maestro (Confianza).

Marià Moreno

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *