La justicia universal trae líos

El Post el Lunes - SoloTodo, las ideas y los hechos han pasado a ser subjetivos. No importa lo que se diga ni lo que se haga, todo se evalúa desde un plano personal. Todo se interpreta desde la clave que a uno le concierne. Hasta cuestiones teóricamente elevadas como lo moral o lo ético se someten a un prisma interesado. Matar ya no es malo ni bueno, todo depende del resultado que yo obtengo de ese acto, de qué posición ocupo ante él. Y tampoco es necesario que me ocupe de lo que no me reporta algún interés directo y cuanto más material mejor: “Si usted es un torturador pero me compra, eso no es más que un asunto interno suyo que, desde luego, no me concierne. Obviamente no podría torturar aquí, donde yo estoy, en mi grupo, pero usted no lo hace, usted ante mí sonríe y paga las facturas que le presento. Fíjese, hasta diría que le quiero”.

No es solo cinismo, es el olvido absoluto de lo que significa ser humano.

Nº 7

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