¿Mujeres? Sí, claro. Cuando nosotros no estemos

El Post el Lunes - SoloCon la misma tenacidad de las olas del mar. La mujer va ocupando el único lugar posible para ella: La plena igualdad con el hombre. No ocurre todavía en todas partes ni tampoco en todos los asuntos. Queda tarea y camino. Pero podemos observar como un espacio se resiste, con uñas y dientes,  al avance femenino. Es el del Poder Económico.

¿Supone el Poder Económico un espacio particularmente cerril y machista? Probablemente sí, pero quizás no sea solo eso. Es que se trata del Poder con mayúsculas, y si algo odia el Poder es ser reemplazado, pero además vemos que en tanto ese Poder no varía ni en su fondo ni en su forma, la llegada al mismo de algunas mujeres no supone un cambio apreciable, no parece transformar nada. Probablemente el número es todavía insuficiente.

Sin embargo, sí hay esperanza en la llegada de la mujer al Poder, en que la multiplicación de su presencia haga que finalmente cale y se desarrolle plenamente la renovación de la que es portadora para este siglo XXI. Por eso la ley debe ordenar la paridad de género, singularmente en el orden económico, y si el Poder grita ante ello, acallarlo con el imperativo legal. La mujer es nuestro mayor agente transformador y todos tenemos que remar en esa dirección.

Nº 8

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