¿Retrocedemos? ¿Avanzamos?

El Post el Lunes - SoloDesde luego no podemos ser el ombligo del mundo, pero quizás si podamos ser su espejo.

Es realmente complejo definir lo que sucede, y más todavía calificarlo. Los dos verbos clave nos muestran todas sus combinaciones posibles. Retrocedemos, sí, como lo está haciendo la igualdad, avanzamos como lo hace el conocimiento médico y científico, retrocedemos para avanzar como cada vez que invocamos la sabiduría de otros tiempos, avanzamos para retroceder cuando nos convertimos en auténticos prisioneros de las diversas pantallas que manejamos.

¿Es entonces una cuestión del lugar al que se mire? Si se aceptan las proposiciones anteriores parece que sí. Sin embargo, quizás y una vez más el «depende» no sirva. Lo que estamos haciendo sigue una dirección, está dominado por un vector, del que simplemente surgen líneas en dirección contraria porque eso se deriva de la gran complejidad de las cosas en una nave espacial habitada por 7.000 millones de personas (Ervin Lásló).

Podemos convenir que emitir un juicio de manera global resulta imposible, pero quizás tengamos un método para llegar a formular, al menos, una opinión. Se atribuye a Alejandro Dumas la afirmación de que «en lo pequeño está lo grande«. Si realmente es así, entonces también podemos afirmar que en cada viajero de la nave, en cada uno de nosotros, están todos los demás. ¿Avanzas? ¿Retrocedes? Quizás al resto le esté pasando lo mismo que a ti, de modo que alguna respuesta sí puedes tener, sobre eso sí puedes tomar conciencia.

¿Qué pasaría si multiplicar por 7.000 millones no fuera más que multiplicar por 1?

Marià Moreno

Nº 26

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