El líder moral

El Post el Lunes - SoloLa austeridad es el traje indispensable que todo gobierno de seres libres debe vestir.  

En el siglo XXI resulta anacrónico demandar del gobernante conocimientos singulares, por ejemplo en economía, educación o sanidad, como condición necesaria para su acceso al gobierno, de hecho ya no es así. La única cuestión que, en adelante, se va a exigir a la persona que gobierne es su condición moral. El líder moral será el ejemplo concreto, materializado en su forma de lograr acuerdos y tomar decisiones, de los valores y creencias con los que se ha dotado la comunidad que lo elige. Esta cuestión resulta fundamental por cuanto el modelo de gobernante que «enseña» a la comunidad como comportarse cesa radicalmente, ya que ese modelo es heredero directo del caudillaje, y pertenece, por tanto, al mundo viejo. Ahora es la comunidad la que se dota de valores y creencias y exige al gobernante que se comporte siempre de acuerdo con los mismos. El movimiento no va ni de arriba abajo ni de abajo a arriba, sino que deviene circular, el gobernante no es más que un punto del círculo compuesto por la comunidad, y en consecuencia se comporta, en todo, como lo hacen sus miembros, cesando cualquier perspectiva de prebenda o protección ante las leyes de la comunidad por el mero hecho de gobernar.

El líder moral accede a ser elegido desde su libertad, ya que es un ser libre elegido por seres libres, y no puede esperar del hecho de serlo ninguna otra cuestión que la que se derive de su estricta actuación de servicio dotada de un comportamiento austero, en tanto que la austeridad es el traje indispensable que todo gobierno de seres libres debe vestir.

El líder moral demostrará su moralidad futura presentando ante la comunidad su trayectoria personal, en la misma estará siempre presente un marcado espíritu de servicio a la comunidad demostrado a través de hechos concretos. Nada puede garantizar el futuro, pero resulta difícil  entender la aparición de una voluntad de servicio a la comunidad tan grande como lo es la necesaria para ejercer el gobierno, si esta no se vea claramente reflejada en lo realizado con anterioridad. Un creencia fundamental se consolida, primero se aporta en la mejora de la comunidad, realmente y desde la acción constatable, y solo después se puede aspirar a ejercer su gobierno.

Marià Moreno

Nº 31

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