No transigir en el tránsito

El Post el Lunes - SoloCaminamos hacia un nuevo lugar, decididamente, pero todavía estamos aquí. Eso es lo que caracteriza a un tránsito, lo que hay por delante es una esperanza, lo que vivimos ahora es una certeza y parece que su terrible peso nos empuja hacia el «no es posible», a que desistamos de todo intento.

Cada vez que alguien intenta una nueva forma de amar, que una familia insiste en no dejar que sus hijos sean absorbidos por un sistema educativo que solo sabe normalizar, que surge una forma distinta de entender esto que llamamos empresa, que decidimos ser ciudadanos y nunca más súbditos. Cada vez, aparecen espectaculares letreros luminosos que nos anuncian las terribles catástrofes y los enormes riesgos de nuestro desear y actuar para un mundo nuevo.

Estamos en el tránsito, y sería bueno que por eso mismo no transijamos, que amemos cómo y cuanto queramos, que eduquemos como sentimos que debemos hacerlo, que proclamemos otras maneras de hacer empresa y que no cejemos en el empeño de ser reales corresponsables del gobierno de nuestras comunidades. Y que lo hagamos gritándolo a pleno pulmón o con la misma queda voz que lo hace el agua que nunca desespera porque sabe que horadará la piedra, porque sabe que cumplirá su destino.

Marià Moreno

Nº 45

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *