Archivo Autor: Marià

Con menos se hace menos

13. MenosEstos días estamos escuchando al presidente de la Generalitat manifestar reiteradamente que hay que “hacer más con menos”. Una afirmación que parece casar bien con una necesaria austeridad y que creemos intuir que el presidente enuncia con cierta satisfacción, con el contento propio de quién cree haber encontrado una fórmula brillante para solucionar algunos problemas. Vaya por adelantado que ante la máxima autoridad de Catalunya sólo cabe que mantener una lealtad institucional que hace suponer que tal afirmación está generada desde la mejor de las intenciones. Sin embargo, esa lealtad no puede impedir la reflexión sobre el significado de lo que se está escuchando: “hacer más con menos”.

Iniciamos esa reflexión imaginando que las empresas de Catalunya hicieran suyo ese enunciado y lo pusieran en práctica. Ciertamente no sabemos si lograrían finalmente hacer más, lo que sí sabemos es que lo que si sería más es la cifra de parados. Sin embargo, las empresas catalanas no van a hacer eso, en la empresa es sobradamente conocido que “con menos se hace menos”, por eso cuando las ventas y los beneficios suben, se contrata a más personas y cuando la facturación baja desgraciadamente se prescinde de personas. Asimismo no es arriesgado pensar que socialmente no resulta demasiado aceptable que la facturación y los beneficios suban, se haga más, y se despida a personas, con menos.

Si en la empresa, el lugar donde se logra la mayor eficiencia, no es posible “hacer más con menos” ¿Porqué sí resulta posible en la Administración Pública? ¿Realmente su productividad general es tan baja? ¿Tan cierto resulta ser el arquetipo? Y de otro lado ¿Qué mensaje reciben las miles y miles de personas que con una clara voluntad de servicio encaran su tarea cada día desde la docencia, la sanidad o la justicia? Parece muy claro, cuando sean menos harán más.

Sin duda, la buena intención del presidente está relacionada con la existencia de pequeños núcleos donde su aserto es posible, pero esos espacios, por muy significativos y ejemplarizantes que sean, son sólo un minúsculo fragmento de una sociedad que ahora y siempre necesita “hacer más con más”. El progreso sólo tiene sentido cuando alcanza a más personas, cuando llega a más lugares, cuando es compartido por más sectores sociales, sólo entonces se evita el riesgo de que un desdichado juego de consonantes convierta el “más con menos” en “más para menos”.

Marià Moreno

Un Sistema Financiero sin intangibles no sirve

11. Sistema financiero 3_33[1]Pocas cosas parecen tan tangibles, tan materiales, como las que conlleva la tarea de un Banco o del Sistema Financiero en su conjunto. Si la rentabilidad es uno de los grandes objetivos de toda organización, en el caso de la Banca la preocupación por la rentabilidad no sólo alcanza a la propia sino de manera directa y especialmente cuantitativa a la de sus clientes, especialmente de aquellos de los que capta fondos.

Cualquier Banco, por tanto, realiza un permanente intercambio de tangibles, singularizados en el tipo de interés, con sus clientes, y desde ese intercambio construye su propio tangible, es obvio que el servicio también interviene y que en las Cajas podemos hablar de la Obra Social, pero nada de esto último nos permite explicar bien lo sucedido en la actual Crisis Financiera, el exclusivo intercambio de tangibles, sí.

El Sistema Financiero se ha concentrado de manera absolutamente descarada en la materialidad de la relación con sus clientes, un elemento tangible como es la rentabilidad se ha convertido en el único norte permanente para la toma de decisiones. Así ha sido y así nos ha ido.

No sirve, simplemente no nos sirve un Sistema Financiero como este. En su “locura” materialista el Sistema se ha olvidado que cualquier equilibrio vital se dota de aquello que es tangible y necesariamente de aquello que es intangible. La tarea del Sistema Financiero se ha apoyado siempre en un intangible como es la seguridad, y ese intangible ha sido en los últimos tiempos arrojado sin piedad a la pira de la rentabilidad propia, y no es el único intangible quemado en esa hoguera, un Banquero ha sido siempre una persona con la que la sociedad ha discrepado a menudo, ciertamente, pero ha sido también siempre una persona con una clara noción de “lo que podía hacerse” y de “lo que no podía hacerse”, por más beneficios que pudiera aportar, y eso es otro intangible como lo es la conciencia de que todo tiene un límite, y también, por supuesto, el riesgo lo tiene.

El desprecio de los intangibles del Sistema Financiero explica elementos clave de una Crisis que, por supuesto, y bienvenidos sean, requiere de muchos otros análisis, pero este es un análisis fundamental, esto es, que pretende ir a los fundamentos.

Sin intangibles no nos sirve ni este ni ningún otro Sistema Financiero, y en algún lugar alguien debería tomar nota, la Sociedad entera lo está deseando.

Marià Moreno