Archivo Etiqueta: Mujeres y futuro

11 a 6 ¡Touché!

El Gobierno de España no es el único del mundo con mayoría de mujeres, pero sí lo es con más de un 60% de ministras. Tras un 8 de marzo que nos hizo exclamar ¡Por fin! Nos llega este 11 a 6 que simplemente se merece un impecable ¡Touché!

¡Tocado! Tocado, y ojalá que hundido, un insoportable patriarcado, que por más que hunde sus raíces en el mismo inicio de la historia, no le ha reportado a la humanidad más que la aberrante consideración de que solo estaba formada por la mitad de sus miembros.

En algunas ocasiones el futuro se anticipa, dejándonos entrever qué nos espera. Los agoreros jugadores de ventaja saben mucho de eso, porque su tarea es la de suministrarnos permanentemente pistas falsas de las grandes desgracias que nos esperan si las cosas cambian. Si su feo poder no se mantiene. Pero el futuro puede también rebelarse, como lo ha hecho ahora, y mostrarnos el espléndido horizonte que nos espera si perseveramos. Si dejamos atrás las lacras de la necedad y su pestilente carga de espurios intereses.

Bienvenido sea el instrumento, Pedro Sánchez, que la historia lo reseñe como es debido. Pero más allá del mediador, y del momento, sea sobre todo bienvenido lo que viene detrás de esa playa: el inmenso océano de mujeres que necesitamos para hacer que nuestra especie se contemple a sí misma como lo que la forma: dos géneros y un solo ser humano.

Qué ese océano tome el gobierno, los consejos de administración, los equipos y comités directivos. Todas y cada una de las formas de poder de las que nos hemos dotado. ¡Sí! ¡Que lo tome! por qué nos va a mostrar nuevos caminos.

Con ellas vamos a aprender qué significa realmente colaborar y compartir.

Marià Moreno

Mujeres en la calle

España es el lugar del mundo donde mayor repercusión ha tenido la decidida acción de las mujeres. La conversión de una jornada que algunos querrían conmemorativa en una profundamente reivindicativa. Bienvenido sea ese podio. No estuvieron solas, muchos hombres quisieron compartir su grito, porque es de todos.

Un “hombre de la calle” es un ciudadano normal, corriente. Incluso suena bien. Una “mujer de la calle” quiere decir también algo muy distinto. De una vez por todas es el momento de que juntos gritemos: ¡Basta ya!

¿Cuánto tiempo más tiene que pasar para que la femenina “persona” signifique lo mismo que el masculino “ser humano”? No resulta suficiente que el diccionario lo diga, que ya lo dice. Lo deben demostrar nuestros hechos.

La Humanidad es la exacta conjunción de los dos géneros que la componen. Cualquier acción o disposición que impida que una mujer o un hombre alcancen su pleno desarrollo vital, basándose en el mero hecho de su género, supone un flagrante delito de “lesa humanidad”. La más completa perversión de cualquier mandato ético, cívico o espiritual.

No hay ninguna razón, ni enseñanza ni tampoco tradición, que merezca ser sostenida sin con ella va la más mínima aprobación de la postergación de la mujer. Y si para enviarlas todas al más remoto pasado, las mujeres asaltan las calles, las oficinas y los ministerios. Que sea en buena hora. Todos debemos estar allí, juntos, con ellas. Con palabras y hechos.

Marià Moreno

173. Post del lunes – 12.03.18 – Mujeres en la calle

¿Mujeres? Sí, claro. Cuando nosotros no estemos

El Post el Lunes - SoloCon la misma tenacidad de las olas del mar. La mujer va ocupando el único lugar posible para ella: La plena igualdad con el hombre. No ocurre todavía en todas partes ni tampoco en todos los asuntos. Queda tarea y camino. Pero podemos observar como un espacio se resiste, con uñas y dientes,  al avance femenino. Es el del Poder Económico.

¿Supone el Poder Económico un espacio particularmente cerril y machista? Probablemente sí, pero quizás no sea solo eso. Es que se trata del Poder con mayúsculas, y si algo odia el Poder es ser reemplazado, pero además vemos que en tanto ese Poder no varía ni en su fondo ni en su forma, la llegada al mismo de algunas mujeres no supone un cambio apreciable, no parece transformar nada. Probablemente el número es todavía insuficiente.

Sin embargo, sí hay esperanza en la llegada de la mujer al Poder, en que la multiplicación de su presencia haga que finalmente cale y se desarrolle plenamente la renovación de la que es portadora para este siglo XXI. Por eso la ley debe ordenar la paridad de género, singularmente en el orden económico, y si el Poder grita ante ello, acallarlo con el imperativo legal. La mujer es nuestro mayor agente transformador y todos tenemos que remar en esa dirección.

Nº 8

Las mujeres construirán la Gran Alianza Transformadora

22. Mujeres Alianza

El consumo queda definitivamente anclado en mi pensamiento como el elemento central de  cualquier transformación que nos podamos plantear. Este hecho y la enorme influencia de las mujeres sobre el mismo, me permiten expresar mi convencimiento de que ellas serán las agentes centrales del cambio que necesitamos. Sus protagonistas.

2013 – Las mujeres construirán la Gran Alianza Transformadora