Archivo Etiqueta: Ser Humano

Luz

La llegada de la luz es la condición esencial para poner fin a la oscuridad. Eso es así tanto en el mundo físico relacionado con nuestra percepción sensorial, como en el plano intangible en el que se desarrollan nuestros pensamientos.

La luz permite nuestro acceso a una estancia aportándonos la seguridad de ver donde estamos. De la misma forma que cuando la percibimos presente en nuestro camino, estimula la confianza en nuestros pasos. Por eso cuando sentimos su ausencia, reclamamos que acuda: «necesito luz»; que algo o alguien «me aporte un poco de luz».

No cabe demasiada discusión acerca de donde debe proceder el foco de luz necesario para activar nuestro nervio óptico. Sin duda debe provenir «de fuera». Debe «estar fuera». La luz que debe aclarar nuestros pensamientos ¿También debe «estar fuera»?

Una palabra, una sonrisa, un abrazo, una caricia, son poderosas formas de las que disponemos para intercambiar luz entre nosotros, para que nos ilumine algo que nos llega de fuera. Celebrémoslo y hagámoslo tanto como esté en nuestra mano.

Y al mismo tiempo seamos conscientes de que la única luz que acaba con toda oscuridad, allí donde se encuentre, es la que podemos encender en nuestro interior. Quizás no resulte sencillo hacerlo, e incluso lo hayamos intentado más de una vez sin especial fortuna. Puede que nos consuele pensar que: «si mi fuera está oscuro, es normal que también lo esté mi dentro». Nada resulta infalible en las cosas humanas. Cada vida y sus experiencias son únicas. Con todo, sí podemos intentar algo. Detenernos un segundo para comprobar que justo ahí, en nuestro interior, disponemos de un interruptor que siempre está dispuesto a ser activado. Tanto que, incluso y para ayudarnos, dispone de una bonita etiqueta: «ama».

Y a la luz de su luz, cien mil dichas acudieron.

Marià Moreno

158. Post del lunes – 13.11.17 – Luz

La alquimia del pensamiento

En su segunda definición el diccionario de la RAE define a la alquimia como: Transmutación maravillosa e increíble. Son nuestros actos los que operan sobre las cosas, la materia en definitiva, si bien es nuestro pensamiento quién determina nuestras acciones. Una aplicación de la propiedad transitiva nos dice que si cambiamos nuestros pensamientos, nuestros actos también lo harán y por tanto la materia que serán capaces de crear.

Nuestro tiempo insiste en seguir marcado por la presencia de lo viejo que, pese a no aportar soluciones a los problemas que ha creado, insiste en afirmar que «no hay otra economía posible» o que «los seres humanos se relacionan desde el interés». De este lado, que se auto otorga la idea de razón y ciencia, no parecen surgir alternativas reales, tan globales como las que ahora imperan.

Tenemos que encontrar en un lugar distinto la aparición de un discurso capaz de transcender: es en el ámbito espiritual, donde acaso sea el Papa Francisco el mejor exponente del significado de lo nuevo. Sí, la espiritualidad, preñada de aristas y contradicciones tan flagrantes como la existencia de vivencias religiosas que alientan la violencia, pero es ella, desde muchos corazones, la única que mira a los ojos de la humanidad para decirle: «Todos somos uno con el planeta». Es la que alienta un pensamiento que contiene la posibilidad de devenir alquímico. La que nos dice que es posible «una transmutación maravillosa e increíble».

Marià Moreno

El Blog de Marià Moreno

142. Post del lunes – 19.06.17 – La alquimia del pensamiento

La dignidad de nuestros actos

¿Es posible? ¿Es realmente posible que alguien con alguna responsabilidad colectiva, en algún lugar, pueda afirmar que proteger el planeta no es su prioridad? Si eso es así, desde luego quién ya podía parecer un villano alcanza, de pleno, la categoría de malvado. El asombro, la perplejidad afloran a nuestro rostro, cuando conocemos que en un país muy, muy grande, se pretenden levantar las restricciones a las emisiones nocivas para todos, aunque no vivamos allí, aunque incluso nos separe un océano.

¿Y ahora qué? Nos lo podemos preguntar mientras miramos de reojo a todos esos cubos que en nuestra casa hacen que el plástico vaya con el plástico, el papel con el papel y lo orgánico con lo que es como él, para que solo nos quede una bolsa bien pequeña para «el rechazo». ¿Y ahora qué? ¿De qué va a servir que recorramos domésticos metros y metros con algo en la mano, tan solo para que pueda ir allí donde debe ir?

No nos queda otra, ahora tiene que ir por delante nuestra dignidad. La que nos otorga nuestra conciencia de estar haciendo algo bueno que es, por lo mismo, algo bello. Ante cualquier villano por más malvado que sea, siempre podemos levantarnos, permanecer por un instante de pié para después agacharnos y …¡Sí!.. ¡El papel con el papel y el plástico con el plástico! Para que nuestros actos sean portadores de la belleza que los hace dignos, hacerlo por esa dignidad que es la nuestra, y también para expresar que el lazo que nos une con el Planeta no obedece a ninguna conveniencia ni explotación, es un vínculo tan natural como es el del amor, el amor que sentimos por nuestra Madre, por la Pacha Mama.

Marià Moreno

132. Post del lunes – 03.04.17 – La dignidad de nuestros actos

La esperanza es poder

«La esperanza es poder«, es la afirmación que realiza Nawal el Saadawi, activista por los derechos humanos, en «La Contra» de La Vanguardia del pasado 24 de marzo.

La esperanza es poderosa porque aporta sentido, y la búsqueda de sentido es siempre nuestro más íntimo camino, y por lo mismo el que más vida nos otorga…o nos quita. Un ser humano dotado de sentido está profundamente empoderado, y lo que resulta todavía más relevante, lo está en un nivel que nada ni nadie puede tocar (El hombre en busca de sentido – Víktor E. Frankl).

La esperanza no es la boba creencia de que «todo saldrá bien», es nuestra auténtica «fábrica» de sentido, la que no solo nos mantiene en pié cuando todo nos invita a postrarnos, sino que regenera lo que ningún microscopio ha visto nunca y sin embargo existe, en su más literal expresión, en nuestro interior.

La esperanza es el mensaje que nuestro espíritu nos hace llegar, su directa manifestación, la que nos invita una y otra vez a rearmar las velas de nuestra nave para afrontar no importa que mar, y esa voz tiene poder, un enorme poder.

Marià Moreno

 

Ciento por Uno

119-post-del-lunes-19-12-16-ciento-por-uno¿Ciento por Uno? Realmente, desde nuestra perspectiva racional, plenamente occidental, se nos hace difícil entender que sea posible recibir «ciento por uno», para algunos puede serlo aún más, dado el contexto donde brotó esa frase, pero quizás, con respeto, podamos intentar transcenderla. Si hemos dado uno es que algo hemos entregado, uno nunca es nada. Cuando lo hemos hecho ¿Qué ha pasado? Quizás no haya rastro alguno en el plano de la materia, de lo que vemos, contamos o tocamos, pero puede que sí lo encontremos en lo que podemos sentir, especialmente en nuestro interior, donde habita esa intimidad que tan solo es nuestra.

Cuando nos hemos dado, atendido, servido al otro y al hacerlo hemos hecho que nuestros actos se alinearan con nuestros pensamientos ¿Qué sucede «ahí dentro»? Desde luego nada que pueda contar ninguna caja registradora, porqué no puede, porque lo que recibimos no es «ciento por uno», es «infinito por uno».

A la memoria de mi madre, a su amor infinito con el que ella me hizo hombre.

Marià Moreno

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Visión en túnel – Yo, mi, me, conmigo

113. Post del lunes - 07.11.16 - Visión en túnel - yo, mi, me, conmigo -Si pensamos en aquello que nos ha hecho aprender en el pasado, será muy frecuente recordar que cuando lo logramos, eso tuvo que ver con nuestro encuentro con lo que era distinto, diferente a lo que creíamos saber. Solo podemos aprender cuando nos alcanza algo que desconocemos, por la misma obviedad que nos dice que no podemos aprender dos veces la misma cosa.

Sin embargo, expertos en redes sociales nos alertan del creciente fenómeno que coloquialmente conocemos como «yo, mi , me, conmigo». La constante agrupación por afinidad, hace que crezca y crezca el número de personas que solo se relacionan con otras que piensan como ellas, aquellas que, en términos llanos, «son de su misma cuerda». La prueba la aporta, en esta semana donde más que nunca el mundo mira hacia EEUU, la enorme cantidad de votantes tanto republicanos como demócratas que declaran no tener ningún amigo del otro partido. El fenómeno toma un más que acertado nombre: «visión en túnel». La advertencia es seria, el entero progreso de nuestra especie se sustenta sobre el entendimiento y colaboración de seres humanos que al ser capaces de construir juntos pese a sus diferencias, llegaron infinitamente más lejos de lo que cualquier cerrada mirada podía haber hecho.

Marià Moreno

El Blog de Marià Moreno

Hacer privado, semilla del hacer público

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En ocasiones los datos avalan las observaciones (Post del 12.09.16 – La persona avanza, el mundo parece que no). El lunes 3 de octubre el diario 20MINUTOS anunciaba la creación de Ulises, un estudio sociológico trimestral destinado a ofrecer un Índice de Ánimo Ciudadano (estado emocional a nivel general) que se asienta sobre el Índice de Ánimo Personal; el Índice de Ánimo Social y el Índice de Satisfacción con el País.

Los primeros datos ofrecidos muestran una más que notable diferencia (escala 0 a 100), entre el estado Personal (65,47), el Social (39,06) y la satisfacción con el País (36,26). Belen Barreiro, directora de MyWord, empresa encargada de realizar el estudio, afirma que «Está en marcha una revolución libertaria, silenciosa pero, quizás imparable, a la que se suma una creciente concienciación medioambiental, que empuja a no pocos ciudadanos a pensar y comportarse de manera distinta a como lo hacían en el pasado«.

Parece claro que las cosas están cambiando, y no poco, en nuestra esfera privada, en nuestra percepción y acción personal, y no deja de sorprender que esa dinámica reciba la calificación de «libertaria». ¿Cuánto tiempo debe pasar todavía para que lo que está siendo un hecho en lo privado alcance lo público? ¿Para que las nuevas y saludables actitudes y acciones individuales se conviertan en un patrimonio colectivo? Resulta imposible determinarlo, pero sí sabemos que, en el siglo XXI, la condición necesaria para que algo esté en el Todo, es que antes esté en cada uno de nosotros.

Marià Moreno

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Palabras que necesitan manos

108-post-del-lunes-03-10-16-palabras-que-necesitan-manosEvangelii gaudium (La Alegría del Evangelio) es la primera exhortación apostólica escrita por el Papa Francisco, se publicó en noviembre de 2013. De acuerdo con Wikipedia una «exhortación apostólica» es: «uno de los documentos oficiales elaborados por el Papa… con estos documentos anima a una comunidad de personas a llevar a cabo una actividad en particular, sin definir la doctrina de la Iglesia«.

Espero que este sea un post poco dado a la auto referencia, sin embargo quiero mostrar la profunda impresión que me produjo leer del Papa Francisco palabras tan claras y contundentes como estas: «No aceptar la exclusión»; «Es necesaria una ética humana para el dinero y el poder»; «El dinero debe servir y no gobernar»; «Los mercados, por si solos, generan desequilibrios»; «Ser humano no es tan solo ser una persona que consume» o «Decir basta a la dictadura de una economía inhumana». No solo me impactaron sino que también me sorprendieron. Quizás se debiera a mi ignorancia, pero nunca antes había escuchado algo así en labios de la máxima autoridad de la Iglesia.

Después, llegó la oportunidad de elaborar unos relatos de la vida cotidiana que trataran de acercar esas mismas palabras, sin elaborarlas, sin reinterpretarlas, a la realidad que nos rodea. Ha sido un honor, que gracias a la Editorial Claret ahora se convierte en libro: «La alegría del Evangelio: Palabras que necesitan manos«. Un libro al servicio de las palabras del Papa Francisco, porque es absolutamente relevante que hoy, a la cabeza de la Iglesia, se encuentre un hombre que siente y dice lo mismo que millones y millones de seres en el mundo, sin importar en absoluto cual es su credo religioso o incluso si tienen alguno, la tarea de humanizar la vida nos llama y une a todos.

Marià Moreno

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¿Conductor o pasajero?

107-post-del-lunes-26-09-16-conductor-o-pasajero

La Contra de la Vanguardia del sábado, 24 de septiembre, nos trae esta reflexión “Cada momento tiene su energía: o se nos lleva por delante o la conducimos”. Su autor es Sakyong Mipham, lama del linaje budista Shambhala. Su claridad expresiva nos sitúa ante una cuestión vital en su más directo sentido: ¿Conductor o pasajero? ¿Cuál es nuestro rol?

Vivimos, y por eso mismo nuestro caminar está repleto de situaciones, de “momentos”, de los que muchas veces nos sentimos pasajeros (sufridores) forzados. Sakyong Mipham nos anima a dejar de serlo, pero con la saludable invitación también llega nuestra duda ¿Es posible? ¿Realmente es posible que no manden “las circunstancias” sino nuestra voluntad? Si echamos una ojeada a nuestra vida, acuden inmediatamente a nuestra memoria demasiadas escenas en donde creemos no haber podido elegir prácticamente nada. Sentimos que muchas veces el destino, la inevitabilidad de las cosas, parece no dejarnos margen para nuestra propia propuesta.

Nos resulta difícil atender las palabras del lama. Decimos que “en otro mundo”, “si todos fuéramos diferentes” podríamos hacerlo, pero no aquí, no ahora. Quizás sea cierto pero también puede serlo que nos quede todavía algún espacio para experimentar, para intentar, al menos algunas veces, ser conductor y no pasajero, y puestos a conducir, quizás la próxima vez que alguien se nos cruce sin avisar porque ha decidido ahorrar en intermitentes, podamos hacer algo más que frenar y enviar al diablo al infractor. Desde luego, lo primero es frenar, pero después ¿Qué tal si decidimos que no queremos mezclarnos con lo que la situación nos arroja? Qué no queremos convertirnos en su pasajero, o lo que es lo mismo, en su prisionero. Al cabo, si estamos conduciendo nuestro coche, que sea verdad que lo conducimos todo, también la energía «en» y «con» la que queremos vivir.

Marià Moreno

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