Docente

EsmaEscolaUniversitaria[1]nuevo-logo-icil[1]Motivat-Coaching[1]logo[1]

En 1990, Sergi Pastor, uno de mis maestros, decidió que prácticamente no hacía falta que acabara mi MBA en ESMA, ya estaba listo para abordar mi primera clase. La recuerdo muy bien, en especial como me temblaban las piernas mientras trataba de disimularlo escondiéndome detrás de la pequeña mesa ubicada en la posición del profesor. Era una clase de finanzas en el Programa Técnico Superior en Marketing de ESMA. Estuve todo el tiempo rogando para que si algún alumno se le ocurría hacer alguna pregunta, me la supiera, pero en la duda, de hecho ¡Rogaba para que no hubiera ninguna pregunta! El temblor no se fue en ningún momento.

Y ese mismo temblor me acompañó durante no pocas sesiones más, pero finalmente cedió. Y fui docente. Cada vez recuerdo con mayor agradecimiento esa viva manifestación de inseguridad, porque además de evidenciar mi inexperiencia significaba algo mucho más bello, el enorme respeto que me infundía lo que estaba haciendo. El enorme respeto hacia la tarea docente. Agradezco también que ese temblor siga estando conmigo, aunque ahora es íntimo, nadie lo percibe, pero sigue conmigo para que yo pueda seguir sintiendo el exacto y mismo respeto por lo que hago en aula. Un respeto que, de manera natural, se extiende a las personas que la comparten conmigo y a las que siempre me ha gustado llamar “participantes”, porque eso es lo que hacemos juntos, participar de un momento que considero sacro: áquel en que unos seres humanos se dan cita para intentar alumbrar con su interacción conocimiento y progreso.

La docencia es especialmente bella porque está dotada de todo el amor que contiene la esperanza de que un ser humano pueda ser luz para otro.

En este momento (2019), mi actividad docente queda reservada a lo que Integral necesita para desarrollar sus actividades formativas. El aula sigue conmigo, pero he decidido que mi paso por las escuelas ha tocado a su fin.

He impartido sesiones en numerosas escuelas. Son cuatro las que, por su significado, quiero traer aquí.

EsmaEscolaUniversitaria[1]En ESMA (Escuela Superior de Marketing y Administración) todo se precipitó, apenas unos meses después de mi primera sesión, al inicio del curso siguiente, me otorgaban la responsabilidad de dirigir el Programa Superior de Dirección de Marketing, después, casi sin darme cuenta, me encomendaban la Dirección del Programa MBA, y tan solo un curso más tarde la Dirección de todos los Programas Masters, fueron 15 años en ESMA, hasta 2005, realmente felices. Esta escuela es y será siempre “mi Escuela”, no importa que los avatares del destino la hayan finalmente derrotado, mi amor por ella sigue intacto. En ESMA aproveché mi posición para investigar una y otra vez todas las posibilidades que el aula nos ofrecía, y siempre encontré la complicidad de mis participantes. Tengo el honor de haber establecido con algunos de ellos un lazo que no solo resiste el paso del tiempo sino que se fortalece. Y tengo la fortuna de que suceda lo mismo con participantes de las escuelas que ahora siguen.

 

nuevo-logo-icil[1]Entre el ICIL y ESMA habían apreciados lazos que me llevaron, en 1995, a formar parte del claustro del Instituto Catalán de Investigación y Logística, he pertenecido a él 20 años.  Durnate este tiempo mi misión se ha orientado a introducir en materias transversales, como son las Finanzas y La Estrategia a los participantes en unos Programas orientados a una profunda y completa formación en Logística. Tengo que agradecer al ICIL su visión de la necesidad de esa transversalidad que me ha dado la oportunidad de participar en esta destacada Escuela.   

 

Motivat-Coaching[1]La oportunidad de poseer el grado de Master Trainer en PNL, me lleva a la posibilidad de impartir la docencia en  coaching en lo relacionado con las Herramientas de Comunicación. Lo hago de la mano de Antonella Perri y de su Escuela: Motivat, en un bonito período que va de 2007 a 2015. Debo agradecer la confianza depositada en mi por Antonella en su Escuela, creada por ella y dirigida con pleno acierto como evidencia su posición destacada entre las escuelas de Coaching de Barcelona.

 

logo[1]Quizás mi mayor aventura docente la he llevado a cabo en una Escuela donde apenas he impartido alguna sesión. Es Aposta, la Escuela Empresarial Cooperativa, fundada en 2004 de la mano de la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya, y que presidí desde su inicio hasta 2010. En ella hice Escuela desde una posición muy diferente, la de la gestión y la responsabilidad de hacer que se desarrollara algo que nacía con una enorme ilusión y prácticamente sin apenas alumnos. En esa tarea conté siempre con el soporte del Consell Rector de la Federació y de la enorme entrega de Verónica Platas, “mi” gerente en la Escuela. A todos ellos un especial agradecimiento por haberme permitido vivir una inolvidable experiencia.