Archivo Autor: M.Moreno

Ilusión y Esperanza

18. Post 06.04.15 - Ilusión y EsperanzaEste post no suele hacer concesiones al devenir biográfico, pero dado que toda norma sin excepción no es más que un collar de hierro, relato entonces tras mi vuelta de Artaza (Navarra) donde 19 corazones nos hemos dado cita a la estela de Koldo Aldai, un hombre y una pluma que merecen ser seguidos muy de cerca.

Y allí, en coral comunión, cantando juntos y en armoniosa cofradía han estado la estallante Primavera y sus mil flores, el sabio Barquero, la Clown que vela enfermos, el Alegre sur, la Serena dulzura del norte, el Cuidador sobrio y amoroso. La Diosa de la danza, la serenidad del Espíritu vencedor del dolor y la amorosa Tierra que lo acoge, la Masculina búsqueda siempre bella, la Sabiduría del tiempo en atenta escucha y unos Ojos que todo lo ofrecen porque el dar es su patria. También han acudido la gravedad de lo que debe ser Renovado, un Aprendiz con virutas de maestro, la Reciedumbre de quién acoge, la eterna juventud de un Ser bueno, una Mirada que pregunta para entregar a manos llenas y también, también ha cantado un dorado Colibrí orlado de blanca alba.

Y con todos y por todos un hombre tan grande que lo niega, Koldo, un compañero de siembra y de cosecha.

Ilusión y esperanza, por cuanto si todo eso podemos ser, tan dispares y de tan remotos lugares, y hacer que el pensamiento, el acto, la danza y el canto sean compartidos desde tan dentro, queda en pié la promesa de que un día, las voces, nos llegarán desde los cuatro vientos.

Marià Moreno

Amar la transgresión

17. Post 23.03.15 - Amar la transgresión

Nos es fácil comprobar cómo el sendero del progreso está marcado por la transgresión, en su sentido de quebrantar un precepto forjado sobre una creencia. Es útil recordar el fin de la esclavitud o la llegada del  voto femenino como claras transgresiones de leyes que parecían inmutables. La mejora, la evolución, exige esa transgresión. Si bien también resulta cierto que determinadas transgresiones, como las que atentan contra la vida, nos advierten de que existe una forma adecuada de considerarlas.

La clave la encontramos en la acción sobre el otro, en el resultado sobre él. Transgredir el precepto heredado para proteger, acoger e incluir es un signo claro del avance de nuestra humanidad, mientras que la involución se manifiesta al desamparar, arrojar y rechazar al otro.

Bienvenido sea el amor a la transgresión, porque supone nuestra imprescindible hoja de ruta, desdecir sin recato cuantos códigos se encuentren vigentes y con ello proteger a la Madre Tierra, acoger hasta al último desamparado e incluir a la humanidad entera en nuestra identidad para que sea una con todas.

Marià Moreno

No transigir en el tránsito

El Post el Lunes - SoloCaminamos hacia un nuevo lugar, decididamente, pero todavía estamos aquí. Eso es lo que caracteriza a un tránsito, lo que hay por delante es una esperanza, lo que vivimos ahora es una certeza y parece que su terrible peso nos empuja hacia el “no es posible”, a que desistamos de todo intento.

Cada vez que alguien intenta una nueva forma de amar, que una familia insiste en no dejar que sus hijos sean absorbidos por un sistema educativo que solo sabe normalizar, que surge una forma distinta de entender esto que llamamos empresa, que decidimos ser ciudadanos y nunca más súbditos. Cada vez, aparecen espectaculares letreros luminosos que nos anuncian las terribles catástrofes y los enormes riesgos de nuestro desear y actuar para un mundo nuevo.

Estamos en el tránsito, y sería bueno que por eso mismo no transijamos, que amemos cómo y cuanto queramos, que eduquemos como sentimos que debemos hacerlo, que proclamemos otras maneras de hacer empresa y que no cejemos en el empeño de ser reales corresponsables del gobierno de nuestras comunidades. Y que lo hagamos gritándolo a pleno pulmón o con la misma queda voz que lo hace el agua que nunca desespera porque sabe que horadará la piedra, porque sabe que cumplirá su destino.

Marià Moreno

Nº 45

Dos Mundos

El Post el Lunes - SoloEl Post del lunes, esta vez el domingo.

Dos mundos están muy cerca, muy juntos, entrelazándose constantemente. El tránsito entre dos mundos, quizás sea ese el tiempo que nos ha tocado vivir.

A veces la historia parece seguir un curso claro, siempre con amplios meandros y matices por supuesto, y en otras ocasiones parece imposible predecir cuál puede ser el signo final del destino. ¿En qué mundo vivimos? ¿Es este donde cada día podemos ver como más y más personas, acceden a un nuevo estado de conciencia para reclamar la llegada de una forma de hacer y vivir realmente diferentes? ¿O, por el contrario, todo sigue igual en este otro mundo denso, tan a menudo oscuro, donde la economía manda en todo y cualquier cifra, como la de parados, solo le importa al gobernante como dato por si le permite sacar pecho, pero jamás le interesa el drama real que viven tantos seres convertidos en meros dígitos?

Dos mundos están muy cerca, muy juntos, entrelazándose constantemente. Despierta y empuja la mujer mientras el hombre busca un nuevo lugar para vivir su masculinidad, las familias se componen y recomponen llevadas por un amor que traspasa todo tipo de fronteras… y al mismo tiempo nos dicen que nuestro porvenir depende enteramente de datos y cifras, de magnitudes imposibles de abarcar.

El tránsito entre dos mundos, quizás sea ese el tiempo que nos ha tocado vivir. Atentos, conscientes, bien convencidos de hacia dónde debe apuntar la proa de nuestra humilde barca, podemos hacer mucho en lo que nos rodea, allí donde alcanza nuestra mano y al mismo tiempo, con la suavidad de quién se siente seguro, con la firmeza de quien ya no duda, empujar cada vez un poco más lejos todo lo que nos dice que no puede ser, mientras afirmamos que sí puede ser, porque el tránsito debe continuar y nosotros somos los portadores de la esperanza de que ya no se detenga.

Marià Moreno

Nº 44

Palabras, solo palabras

El Post el Lunes - SoloQuizás nosotros sí podamos escoger las nuestras.

Palabras para el encuentro, para acoger, para abrazar, para orientar, para unir, para amar, para consolar, para orar, para sanar, para hermanar, para escuchar, para contar, para sentir, para sembrar, para educar, para comprender, para iluminar, para ser, para caminar, para enlazar, para conciliar, para dar, solo palabras.

Palabras para el desencuentro, para rechazar, para maltratar, para confundir, para dividir, para odiar, para angustiar, para renegar, para herir, para extrañar, para ignorar, para enmudecer, para insensibilizar, para quemar, para humillar, para excluir, para ennegrecer, para morir, para detener, para romper, para enemistar, para negar, solo palabras.

¿Qué palabras escuchamos cada día? Quizás nosotros sí podemos escoger nuestras palabras. Vale la pena intentarlo.

Marià Moreno

Nº 43

Austeridad. La palabra traicionada

El Post el Lunes - Solo

La 2ª definición que la RAE aporta para austero es: “Sobrio, morigerado, sencillo, sin ninguna clase de alardes” siendo la austeridad “la cualidad del austero“. Considerando esto, una política basada en la austeridad debe ser siempre bienvenida, la sobriedad, la sencillez y la ausencia de alardes son buenos para todos.

¿Cuál es la magia que hace que el resultado de la austeridad sea el aumento flagrante de la desigualdad? ¿Cuál es el misterio que provoca que los ricos sean más ricos y haya más pobres y desesperados como consecuencia de que una Comunidad reciba un aluvión de austeridad por parte de su gobierno?  Quizás no hay tal magia ni misterio sino que lisa y llanamente, una vez más se traiciona la palabra. No hay ninguna austeridad en destinar más de 60.000 millones para reflotar el sistema financiero a costa de detraer ese importe de las políticas sociales. Las dos cosas son todo una alarde y por tanto no tienen nada de austero. No son más que un trasvase puro y duro, un magnífico ejemplo de cómo hacer que todos paguen lo hecho por unos pocos.

No es arriesgado pensar que ni el genial Maquiavelo podría haber imaginado que llegaría un tiempo donde su apreciado Príncipe utilizaría las palabras, no ya en vano, sino con tal mortal cinismo.

Marià Moreno

Nº 42

Mayorías, minorías y élites

El Post el Lunes - SoloPara la historia no es ninguna novedad que todo gire en torno a una élite.

Estamos sometidos a los intereses de una élite, resulta increíble si consideramos que en las últimas décadas parecía que estábamos aprendiendo a que las mayorías respetaran a las minorías. El progreso no ha sido tan cierto, una élite ha encontrado la forma de dominar literalmente el mundo, su estrategia se ha basado en la toma de la economía a través de los instrumentos financieros, que han pasado de servidores de las necesidades económicas a ser sus absolutos amos.

Para la historia no es ninguna novedad que todo gire en torno a una élite, pero parecía que la Revolución Francesa había sido capaz de colocar una poderosa cuña. El resultado ha sido que durante dos siglos, en muchos lugares del planeta, solo ha servido lo que servía para todos, con avances, con retrocesos, no sin enormes luchas pero a la postre “si no era para todos”, no servía, no era legítimo.

Las finanzas dominan la economía y con ella a políticos de todo tipo, que salvo singulares excepciones, aceptan plenamente su papel de títeres, aunque finjan ignorar que lo son. Quizás incluso la canciller alemana se sienta tentada de exclamar: “Europa soy yo” imitando al Rey Sol y su conocido: “El Estado soy yo”, sin embargo hoy sabemos que la historia no se detuvo con Luis XIV, y afortunadamente, también sabemos que entre tantas mentiras algo es cierto: la historia se ha acelerado y todavía lo hará más, y esa es nuestra esperanza.

Marià Moreno

Nº 41

“O nosotros o el caos”

Tan olvidado anda ese poder de la gente, que hasta olvida que son personas adultas.El Post el Lunes - Solo

Quizás una de las formas más patéticas de ejercicio del poder se produce cuando desde la altura lanza el mensaje: “o nosotros o el caos”. Resulta todavía más ridículo cuando proviene de un reiterado actuar claramente orientado a la defensa de intereses concretos y alejados del bien común. Al tiempo que lanza el amenazante aviso, corrige su olvido a marchas forzadas para intentar enarbolar la bandera colectiva, que hasta entonces no le ha importado nada. La cuestión clave es que el “pueblo llano” tenga muy clara la tragedia que supondría la entrega del poder a otras manos distintas a las suyas. Tan olvidado anda ese poder de la gente, que hasta olvida que son personas adultas, dotadas de entendimiento sobrado y que son muy conscientes de lo bien que les va con el mesiánico gobierno que proclama que sin él será el diluvio.  Es la misma gente que sonríe mientras piensa que no, que no será el diluvio, que será un alivio.

Marià Moreno

El post del lunes acudirá puntual a su cita el 12 de enero del 2015. Feliz Año.

Nº 35

Interés particular. Interés colectivo

El Post el Lunes - SoloLa alegría de la suma es infinitamente más humana que el beneficio que puede aportar cualquier resta.  

El acuerdo contra el cambio climático suscrito por China y EE.UU. supone la ejemplar expresión de los límites del mundo viejo. Las dos grandes potencias suscriben un acuerdo que atiende a sus intereses particulares y no a los colectivos, a los del planeta. El foco de lo suscrito tiene en cuenta de manera central el interés de cada uno de sus firmantes, lo que les conviene hacer, y solo marginalmente a lo que debería serlo, las necesidades reales de la Tierra.

Las estructuras y el actuar del mundo viejo no solucionarán ningún problema real, porqué son justamente ellos las causantes de esos problemas. La convención generalizada de que el interés particular es la base del interés colectivo es falsa. Su amplia extensión se corresponde exclusivamente con la generalización de una forma de hacer que caracteriza al poder. El poder solo se atiende a sí mismo y resulta innegable que uno de sus mayores triunfos es convencer a cada persona de que está “sola contra el mundo” para evitar que llegue a pensar que puede “ser una con el mundo”.

El mundo nuevo desconocerá la posibilidad de tal alternativa, ya que la acción individual estará siempre orientada al bien común, y esto será así porque nadie pretenderá reinar en el desierto retratado en la película Mad Max (1979), ni aspirará a habitar en el paraíso suspendido mostrado en la mucho más reciente Elysium (2014).  Considerar que desde su libertad el ser humano no puede orientarse permanentemente al bien común, es lo mismo que afirmar que el ser humano es un ser social a su pesar, cuando la realidad es justamente la contraria. El júbilo del ser humano que se siente alineado con lo que es bueno para todos, contrasta vivamente con la sórdida tristeza interior de quién sabe qué lo que ha hecho es simplemente salirse con la suya. La alegría de la suma es infinitamente más humana que el beneficio que puede aportar cualquier resta.

Marià Moreno

Nº 34

La Magnitud de las cosas

El Post el Lunes - SoloEl avance de lo humano en la Tierra se mide por el número uno. Es persona a persona.

A menudo parece que la magnitud de las cosas nos inmoviliza, esto parece surgir de manera especial cuando invocamos el “todos” para el ejercicio de una acción que si “todos” hiciéramos nos permitiría vivir en un mundo indudablemente mejor. Es cierto, si “todos” viéramos en el otro mucho más a un amigo que a un enemigo, o por no ponerlo tan difícil, si “todos” llegáramos con una sonrisa al trabajo o a nuestras ocupaciones, quizás esto de vivir en comunidad no fuera tan complicado y de paso quizás tampoco lo fuera nuestra propia vida.

Naíf, ingenuo, o todavía peor: “buenista”, el supremo despectivo recientemente activado para componer la extraña paradoja de dejar del todo claro que ser bueno es malo. Es sencillamente imposible que “todos” demos muestras de humanidad, y entonces como si al hacerlo en vano fuéramos a malgastarlas, las escondemos. Ya lo haríamos, ya, pero no se puede, no seríamos seguidos, los demás no se comportarían así e incluso se aprovecharían de nosotros sin piedad. La enorme magnitud de lo que debería cambiar nos conduce directamente a considerar un desvarío su mera enunciación. Entre tanto, el poder sonríe, logra su gran objetivo una vez más. Aquello que no se puede ni concebir jamás podrá ser creado ni tampoco vivido.

Sin embargo, la magnitud de las cosas no se ha movido nunca de sitio, sigue siendo la misma desde el surgimiento de nuestra especie, aunque haya logrado llegar ya a 7.000 millones de individuos. Es exactamente la misma, la real magnitud de las cosas sigue siendo la que se define por el número uno. El avance de lo humano en la tierra se mide por esa cantidad. Es persona a persona. Nuestra falta de acción no está justificada, tenemos muy a mano cual es esa persona que entregando a los demás su humanidad nos hará avanzar, es la que cada día acude puntual a su cita con nuestro espejo. Es cuestión de quitarle el “todos” de encima, y dejar que acuda sonriendo al trabajo, es probable que quizás sea necesario hacer alguna cosa más, pero no es menos cierto que por algo se empieza.

Marià Moreno

Nº 33